Nosotros

La historia detrás de Reyes Project

Me llamo Alexis. Esta casa se construyó con paciencia, con fe y con muchos teléfonos resucitados. Te la cuento en primera persona.

Ilustración de Alexis, fundador de Reyes Project

Antes de que Reyes Project tuviera nombre, era yo: un chamo de 16 años en Anaco, Venezuela, que no le tenía miedo a los aparatos. Los vecinos tocaban la puerta con el teléfono «muerto», la computadora lenta o el mensaje de error que nadie entendía. Yo actualizaba BlackBerries, formateaba computadoras, instalaba programas… y me quedaba un rato más explicando, con calma, qué había pasado y cómo evitarlo. Sin darme cuenta, ahí estaba naciendo todo: no el negocio, sino la manera de trabajar. La gente volvía, y no volvía por el arreglo: volvía porque salía entendiendo.

En 2008 aquello dejó de ser el favor del muchacho de la cuadra y se convirtió en mi primer oficio. Cobrar por un trabajo te obliga a hacerlo bien; hacerlo con cariño te obliga a hacerlo mejor. Aprendí entonces algo que ninguna universidad me enseñó después: la mayoría de las personas no busca al técnico que más sabe. Busca a alguien que le hable claro, que no la apure y que no la haga sentir mal por preguntar dos veces la misma cosa.

Con los años me formé como ingeniero industrial y me especialicé en logística internacional. Podría haber dejado los aparatos atrás; pasó lo contrario: consolidé mi carrera en tecnología sin soltar nunca lo que amo, que es sentarme al lado de una persona y acercarle eso que le parecía imposible. En 2014 el camino tuvo por fin nombre y apellido: nació Reyes Project como empresa, en Anaco. Y en mayo de 2015 abrimos nuestra primera puerta física; de esa fecha te hablo un poco más abajo, porque merece un aparte.

Después la vida se encargó de agrandar el mapa. Vinieron sistemas para fábricas y para hospitales, lugares donde un error de computadora no es una molestia sino un problema serio. Vinieron proyectos en Venezuela, Estados Unidos, Perú, Japón, Panamá, Colombia, Argentina, España y África: cuatro continentes que me enseñaron la misma lección con distintos acentos. La tecnología cambia de idioma, de moneda y de horario; las personas, en el fondo, necesitan lo mismo: alguien de confianza que les diga «tranquilo, esto tiene solución».

Y debajo de todo esto hay un fundamento que no me da pena decir: mi fe. Este emprendimiento tiene propósito. Creo que el trabajo bien hecho es una forma de servir a los demás, y que cada proyecto que tomamos —grande o pequeño— lleva ese sello.

Hoy Reyes Project hace páginas web con inteligencia artificial y cuidado humano, especialmente para quienes no crecieron con internet. La herramienta es nueva y poderosa; la promesa es la misma del chamo de los BlackBerries: te lo explico con calma, te acompaño paso a paso y no te dejo solo.

¿Y ahora? Ahora atendemos desde tres bases —Venezuela, Estados Unidos y Perú— y trabajamos a distancia con la misma cercanía que en el mostrador de Anaco: por WhatsApp, con paciencia y en tu idioma. El mostrador se volvió pantalla, pero la escena es la misma de siempre: tú me cuentas tu problema y yo me encargo de que la tecnología quede a tu alcance.

— Alexis · Fundador de Reyes Project

Venezuela · USA · Perú — y donde nos necesites.

Reyes Project abrió su primera puerta física en mayo de 2015, en el mes más difícil de mi vida. Mi madre, Sobeida García, fue maestra: se graduó criando a tres hijos y nos hizo profesionales a los tres. Esta casa nació con su nombre por mantra, y todavía la sostiene: Por Ti Sobeida.

«¿Has visto un hombre diligente en su trabajo? Delante de los reyes estará.» — Proverbios 22:29

· REYES PROJECT · TECNOLOGIA A TU ALCANCE DESDE 2008