Nosotros

La historia detrás de Reyes Project

Me llamo Alexis. Esta casa se construyó con paciencia, con fe y con muchos teléfonos resucitados. Te la cuento en primera persona.

Ilustración de Alexis, fundador de Reyes Project · REYES PROJECT · TECNOLOGIA A TU ALCANCE DESDE 2008

Todo empezó en 1995, cuando mi papá trajo la primera computadora a la casa. Yo tenía 6 años y mi juego favorito no venía en disquete: consistía en borrar la carpeta System32 «a ver qué pasaba». Lo que pasaba, claro, era que Windows se moría, y había que revivirlo una y otra vez. Mis padres, en vez de esconderme el teclado después de cada desastre, siguieron confiando en mí; sin saberlo, con esa paciencia estaban pagando mi primera escuela de tecnología. De aquel cielo azul de Windows 95 te cuento más en el blog.

Antes de que Reyes Project tuviera nombre, era yo: un chamo de 16 años en Anaco, Venezuela, que no le tenía miedo a los aparatos. Amigos, familiares y conocidos tocaban la puerta con el teléfono «muerto», la computadora lenta o el mensaje de error que nadie entendía. Yo actualizaba BlackBerries, formateaba computadoras, instalaba programas… y me quedaba un rato más explicando, con calma, qué había pasado y cómo evitarlo. Sin darme cuenta, ahí estaba naciendo todo: no el negocio, sino la manera de trabajar. La gente volvía, y no volvía por el arreglo: volvía porque salía entendiendo. Y el comentario que corría de boca en boca era «este muchacho sabe».

En 2008 aquello dejó de ser el favor del muchacho de la cuadra y se convirtió en mi primer oficio. Cobrar por un trabajo te obliga a hacerlo bien; hacerlo con cariño te obliga a hacerlo mejor. Aprendí entonces algo que ninguna universidad me enseñó después: la mayoría de las personas no busca al técnico que más sabe. Busca a alguien que le hable claro, que no la apure y que no la haga sentir mal por preguntar dos veces la misma cosa.

Con los años me formé como ingeniero industrial y me especialicé en logística internacional. Podría haber dejado los aparatos atrás; pasó lo contrario: consolidé mi carrera en tecnología sin soltar nunca lo que amo, que es sentarme al lado de una persona y acercarle eso que le parecía imposible. Lo que arrancó en 2008 fue creciendo con los años, y en 2015 dio el paso grande: abrió su primera puerta física en Anaco y quedó formalizado, con papeles y nombre propio. De esa fecha te hablo un poco más abajo, porque merece un aparte.

Después la vida se encargó de agrandar el mapa. Vinieron sistemas para fábricas y para hospitales, lugares donde un error de computadora no es una molestia sino un problema serio. Vinieron proyectos en más de 10 países, de Venezuela a Japón: cuatro continentes que me enseñaron la misma lección con distintos acentos. La tecnología cambia de idioma, de moneda y de horario; las personas, en el fondo, necesitan lo mismo: alguien de confianza que les diga «tranquilo, esto tiene solución».

Y debajo de todo esto hay un fundamento que no me da pena decir: mi fe. Este emprendimiento tiene propósito. Creo que el trabajo bien hecho es una forma de servir a los demás, y que cada proyecto que tomamos, grande o pequeño, lleva ese sello.

Hoy Reyes Project hace páginas web con el oficio de quien lleva desde 2008 en esto y con las herramientas modernas de un profesional, especialmente para quienes no crecieron con internet. Las herramientas cambian; la promesa es la misma del chamo de los BlackBerries: te lo explico con calma, te acompaño paso a paso y no te dejo solo.

¿Y ahora? Ahora atendemos desde nuestras bases en Venezuela y Estados Unidos, y trabajamos a distancia con la misma cercanía que en el mostrador de Anaco: por WhatsApp, con paciencia y en tu idioma. El mostrador se volvió pantalla, pero la escena es la misma de siempre: tú me cuentas tu problema y yo me encargo de que la tecnología quede a tu alcance.

Alexis · Fundador de Reyes Project

Venezuela · USA, y donde nos necesites. Hemos entregado proyectos en más de 10 países.

Reyes Project abrió su primera puerta física en mayo de 2015, en el mes más difícil de mi vida. Esta marca nació de mi interés por la tecnología, pero su lado humano y su legado viven gracias al amor que mi madre me inculcó en la educación y en una sola frase: Por Ti Sobeida. Mi madre, Sobeida García, fue maestra de título y de vida: se graduó de Licenciada en Educación en la Universidad Nacional Abierta mientras criaba a tres hijos y nos hizo profesionales a los tres. Un orgullo ser su hijo. Que descanse en la paz del Señor.

«¿Has visto un hombre diligente en su trabajo? Delante de los reyes estará.» (Proverbios 22:29)